Incluye 153 millones
de pares de bases, 1.150 genes y 940 pseudogenes. El cromosoma 7 humano
esconde el origen de la sordera hereditaria, de la fibrosis quística y
de varios tumores. Según el equipo que lo ha descifrado y que publica su
trabajo en Nature, "es el más grande de los analizados hasta la fecha".

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al especial cromosomas secuenciados
El cromosoma 7 humano
ya no guarda secretos. Su secuenciación y análisis completo se publican
hoy en la revista Nature y quedan a disposición de la comunidad
científica en la base de datos del Proyecto Genoma Humano. Este
cromosoma está asociado a múltiples enfermedades humanas, entre las que
se incluye la fibrosis quística, la sordera hereditaria y determinados
tipos de cáncer.
La estructura ha sido descifrada por un equipo de siete centros
estadounidenses, coordinados por Richard K. Wilson, director del Centro
de Secuenciación Genómica de la Universidad de Washington en Sant Louis
(Missouri), y, por su tamaño, es el cromosoma más grande de los
descifrados hasta la fecha.
La secuenciación, completada en un 99 por ciento, es bastante acorde con
los mapas genéticos y físicos que habían sido trazados hasta ahora. El
análisis cifra el contenido del cromosoma en 153 millones de pares de
bases, 1.150 genes y 941 pseudogenes o tramos de ADN que se parecen a
genes pero que incorporan algunas alteraciones genéticas que impiden que
funcionen como tales. De todos los genes localizados en el cromosoma 7,
hasta ahora han sido confirmados 605 por secuencias de ADN
complementarias.
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EL ORIGEN DE LA SORDERA
Patologías asociadas al cromosoma 7
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133 millones de pares de bases
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Síndrome de Turcot con glioblastoma
Cáncer colorrectal hereditario sin poliposis
Osteopenia/Osteoporosis
Degeneración macular cistoide
Retinitis pigmentosa
Enanismo por hormona de crecimiento
Síndrome mano-pie-útero
Hiperinsulinismo familiar
Neuropatía Charcot-Marie-Tooth
Déficit de alfa cetoglutarato dehidrogenasa
Miopatía
Metástasis e invasión de tumor de células T
Argininosuccinilcalciduria
Hiperreflexia
Receptor de la enterotoxina del 'C. perfringens'
Estenosis aórtica supravalvular
Síndrome Williams-Beuren
Cutis laxa
Enfermedad granulomatosa crónica
Susceptibilidad a la hipertermia maligna
Resistencia farmacológica /glicoproteína P
Resistencia a la colchicina
Colestasis
Ectrodactilia
Paraoxonasa
Enfermedad de arteria coronaria
Inhibidor activador del plasminógeno
Trombofilia
Diátesis hemorrágica
Hemocromatosis
Osteogénesis imperfecta
Síndrome Ehlers-Danlos, tipo VIIA2
Osteoporosis idiopática
Síndrome Marfan atípico
Sordera autosómica recesiva
Acueducto vestibular aumentado
Defecto de lipoamida dehidrogenasa
Anemia hemolítica
Supresión de la tumorgenicidad (mama)
Obesidad
Receptores del gusto
Acidosis tubular renal
Defecto del tripsinógeno
Pancreatitis hereditaria
Dispersión de pigmento asociado a glaucoma
Factor de control de la tasa de crecimiento
Síndrome de Currarino
Sacra agenesis
Pulgar trifalángico
Reparación rayos X
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Receptor de la serotonina
Síndrome Saethre-Chotzen
Blefarofimosis, ptosis, epicanto inverso
Sordera autosómica dominante
Leucemia mieloide
Malformaciones cavernosas cerebrales
Locus tumor supresor Wilms
Amfifisina (síndrome del hombre rígido)
Síndrome de Grig
Síndrome Pallister-Hall
Polidactílico
Secuencia amplificada glioblastoma
Atrofia muscular espinal
Susceptibilidad al autismo
Distrofia muscular Limb-girdle
Déficit de glicoproteína IV plaquetaria
Cáncer de colon
Síndrome de Zellweger
Adrenoleucodistrofia neonatal
Enfermedad Refsum infantil
Mucopolisacaridosis
Osteoporosis postmenopáusica
Citrulinemia adulta tipo II
Colitis ulcerosa
Adenoma
Diarrea pierdecloro
Cardiomiopatía familiar hipertrófica
Carcinoma de células renales
Carcinoma hepatocelular
Alteraciones del habla
Carcinoma de células basales
Retinitis pigmentosa
Fibrosis quística
Ausencia bilateral de conductos deferentes
Hiperhidrosis con elevación de cloro sin FQ
Ceguera a los colores
Miotonía
Glaucoma de ángulo abierto
Síndrome del QT largo
Preeclampsia
Espasmo coronario
Holoprosencefalia
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Entre las
peculiaridades de la secuenciación, el equipo se ha mostrado sorprendido
por la gran cantidad de secuencia que aparece duplicada (un 8,2 por
ciento), con marcadas diferencias entre los dos brazos. "Esta repetición
podría ayudar a la evolución de nuevos genes y también se asociaría con
las enfermedades", han sugerido.
"Este trabajo completa otro volumen en la enciclopedia del genoma,
manteniendo el alto estándar de calidad y un alto grado de continuidad",
ha considerado Wilson. "La secuenciación del cromosoma 7 será de gran
utilidad para estudios de seguimiento con aplicación clínica", ha
añadido.
FQ y sordera
Además de beneficiar la investigación en fibrosis quística (FQ), sordera
y linfoma de células B, el trabajo ha localizado en el cromosoma 7 un
gen para la glicoproteína P, que permite la resistencia farmacológica de
las células cancerígenas. Otros genes importantes contenidos en este
cromosoma incluyen los que ayudan a las células a controlar su división
y apoptosis, genes para los receptores del gusto y el olfato y otros
implicados en las respuestas inmunes.
El centrómero del cromosoma 7, una pequeña región importante durante la
división celular, está situado relativamente centrado. Hasta ahora, los
centrómeros de otros cromosomas secuenciados se localizaban cerca de los
extremos, asemejándose a una especie de apéndice. "El centrómero en el
cromosoma 7 lo divide en un brazo corto y otro largo, ambos cargados con
numerosos genes. La secuenciación se llevó a cabo empezando por los
extremos y dirigiéndonos hacia el centrómero", ha explicado el
coordinador.
El centrómero en sí mismo contenía numerosas secuencias cortas de ADN
repetidas y apenas algún gen. "Por primera ves hemos podido adentrarnos
en el centrómero y describir todas esas secuencias repetidas", ha
apuntado el coordinador.
La región secuenciada más enriquecedora ha sido la que contiene los
genes del síndrome Williams-Beuren (SWB), una patología congénita
caracterizada por retraso mental, rasgos faciales menudos y afilados y
estrechamiento de la aorta. "La región del SWB fue difícil de descifrar
porque contenía largos segmentos de ADN con muchos genes duplicados, y
el número de estos difería entre individuos". Los niños con SWB carecen
de muchos de estos tramos de genes duplicados. "Parece que las copias
múltiples son necesarias para el desarrollo normal", ha comentado
Wilson.
Ya hay nueve cromosomas completos
Con éste son ya nueve los cromosomas humanos descifrados. El 7 se une
ahora al Y, 5, 14, 16, 19, 20, 21 y 22, que son los números cuya
secuencia genética ha sido precisada casi al cien por cien.
Estos trabajos, de los que DIARIO MEDICO ha ido dando oportuna cuenta,
han servido para precisar el lugar originario de enfermedades como
cáncer colorrectal, carcinoma de células basales, leucemia mieloide
aguda e hipertensión (cromosoma 5); enfermedades de Alzheimer y Graves o
paraplejia espástica (cromosoma 14); cáncer de mama y próstata,
enfermedad de Crohn y riñón poliquístico (cromosoma 16); aterosclerosis
y diabetes mellitus (cromosoma 20); síndrome de Down (cromosoma 21);
síndrome de DiGeorge y neurofibromatosis tipo 2 (cromosoma 22) y, en el
caso del cromosoma Y, se revelaron los peculiares mecanismos de
autorreparación que utiliza, así como su importancia para la fertilidad
masculina.
La secuenciación de algunos de los cromosomas restantes se encuentra en
fases avanzadas de investigación, por lo que se prevé que, salvo
complicaciones inesperadas, las secuencias de los cromosomas 6, 17 y X
sean las próximas en aparecer.
(Nature 2003; 424: 157-164).