"La historia corta -escribió William Trevor, un
maestro del género- debería ser una explosión de la verdad". Las
historias cortas clínicas que recogen informes anecdóticos de reacciones
adversas e interacciones de medicamentos deberían servir para aclarar
toda la verdad.
Hay demasiadas anécdotas. De las 3.252 citas del
volumen 24 de Efectos secundarios de los medicamentos, en el que
se revisa la literatura mundial del año 2000 sobre reacciones adversas e
interacciones entre medicamentos, en torno a un tercio -1.075 citas- son
anécdotas; por contra, sólo figuran 45 revisiones sistemáticas.
Poco favorecidos
Ahora la jerarquía de la evidencia clínica
concede mayor importancia a los experimentos aleatorio s controlados y a
las revisiones sistemáticas; en este escenario, los informes anecdóticos
salen poco favorecidos. No obstante, los informes anecdóticos de
reacciones adversas a medicamentos deberían publicarse para que tuvieran
funciones diferentes a las de los experimentos aleatorio s controlados,
un hecho no destacado por la jerarquía de la evidencia.
Una historia corta ilumina a veces un aspecto de la
vida que una novela de tesis no puede. Asimismo, los experimentos
normalmente muestran las dimensiones de los beneficios o de los efectos
adversos, pero las anécdotas llaman la atención sobre las reacciones
adversas e interacciones potenciales, mecanismos, técnicas diagnósticas
o métodos de dirección; las anécdotas pueden generar hipótesis, y
rememorar o educar; y como los experimentos, pueden estar sujetas a
revisión sistemática, pero de un tipo diferente. La farmacovigilancia
demanda al menos 19 elementos esenciales de información acerca del
paciente y la reacción adversa. Se incluyen 14 elementos que aparecen
mencionados o implícitos en la tarjeta amarilla de la Comisión sobre
Seguridad de los Medicamentos, para informar de reacciones adversas
sospechosas en el Reino Unido, y 14 que son
mencionados o aparecen implícitos en la Med-Watch de
Estados Unidos. Varios de éstos son importantes
para calcular la probabilidad de una reacción adversa y su
mecanismo de funcionamiento.
Sin embargo, los informes anecdóticos de reacciones
adversas sospechosas e interacciones no suelen contener toda la información
que deberían. Por ejemplo, he revisado 35 informes de cerca de 48
pacientes que aparecían en British Medical Journal, entre enero
de 2000 y octubre de 2002. La media de los elementos mencionados en
estos informes era de 9, sobre los 19 esenciales anteriormente
mencionados, 9 de la tarjeta amarilla y 8 de los 14 de MedWatch. Y este
análisis omite otros rasgos deseables de los informes anecdóticos, como
la valoración formal de la probabilidad del evento ante una reacción
adversa, sus posibles mecanismos y la revisión de casos previos.
Guía uniforme
Por supuesto, puede ser difícil obtener datos de alta
calidad cuando ocurre un evento, pero un más asiduo acercamiento puede
ayudar. Necesitamos por eso una guía formal sobre lo que se requiere. El
Grupo Consort ha desarrollado guías estándar sobre cómo informar de
experimentos aleatorios controlados. Sin embargo, no existen guías
similares para los informes anecdóticos. He esbozado una serie de guías
que alentarían a los clínicos a informar de los casos uniformemente y a
obtener la información necesaria para evaluar si un evento adverso es
realmente una reacción adversa, y para establecer técnicas diagnósticas,
mecanismos y guías para dirección. Una presentación uniforme facilitaría
también la revisión sistemática de reacciones sospechosas. "La historia
corta cuenta sólo una cosa", según VS Pritchett, otro maestro del
género, "y de manera intensa". Con la anécdota clínica debería ocurrir
lo mismo.