
Un grupo de
científicos de la Universidad de Columbia, en Estados Unidos, ha
comenzado a utilizar una nueva tecnología de diagnóstico por imagen en
zonas tumorales, a la que han denominado biopsia virtual. La gran
ventaja que presenta esta técnica es que realiza un análisis
pormenorizado de todos los caracteres de la zona que se sospecha
afectada y no sólo de sus estructuras más superficiales como se venía
realizando hasta ahora.
El mecanismo fundamental sobre el que se basan las biopsias virtuales es
el desarrollado por las resonancias magnéticas (RM), que es la prueba
más utilizada en estas situaciones.
Michael Knopp, radiólogo y miembro de Centro Experimental de
Investigación del Cáncer de la Universidad de Ohio, en Estados Unidos,
ha estudiado la efectividad de esta técnica diagnóstica en los tumores
pulmonares, prostáticos y pancreáticos y ha concluido que "las biopsias
virtuales permiten conocer cuáles son las características intrínsecas
del cáncer, así como las particularidades biológicas de la zona
afectada, que marcarán las pautas del abordaje y posterior tratamiento
de la enfermedad".
Señala el camino
Knopp ha indicado que
mientras que los rayos X pueden aportar información muy precisa acerca
del tamaño y la forma del tumor, en muchos casos con estos datos no es
suficiente para que el médico planifique cómo va a ser el tratamiento y
se requiere más información; algo que esta nueva técnica aporta desde la
primera exploración. "Lo que los rayos X no muestran, pero sí lo hacen
las biopsias virtuales son los procesos biológicos de las células
infectadas como el torrente sanguíneo alrededor de la zona afectada o el
crecimiento de los vasos sanguíneos contiguos al área que está siendo
objeto de estudio. La combinación correcta del uso de las RM con los
contrastes adecuados permite determinar el grado de permeabilidad de la
región tumoral".
Estudios recientes han demostrado que la impermeabilidad de los vasos en
zonas cercanas es un buen síntoma, que facilitará la aceptación de
tratamientos más invasivos por parte del enfermo.
Otra de las ventajas que presenta la utilización de esta técnica es que
permite averiguar la heterogeneidad de las formas cancerígenas. "Algunos
tumores son muy homogéneos, y esta característica facilita su
tratamiento, ya que toda la zona responde por igual, pero en zonas de
diferentes densidad se complica su abordaje; por lo que disponer de
información veraz desde el principio es clave".
La primera prueba
La primera prueba a la que se suele enfrentar un enfermo de cáncer es la
realización de una biopsia para conocer el alcance de su enfermedad.
Este test resulta crucial para el futuro del paciente, ya que
dependiendo de los resultados el abordaje de la enfermedad seguirá unos
parámetros determinados.
En ocasiones, debido al tamaño del tumor, las biopsias dejan de
realizarse, aunque es una práctica de bastante riesgo, porque siempre
pueden quedar ganglios infectados por los que se desarrolle la
enfermedad y aparezcan entonces las temidas metástasis, que son las
principales enemigas de este tipo de enfermedades y obligan a la
realización de terapias mucho más agresivas, que en ocasiones no son muy
bien toleradas por los pacientes.
En determinados tumores como los de mama, la eliminación de la práctica
de biopsias quirúrgicas podría ser una realidad gracias a la
estereotaxia digital, que como ya adelantó DM, es una nueva técnica que
permite a los radiólogos puncionar en el momento en que se realiza una
mamografía las lesiones sospechosas que se observan. La nueva técnica,
que sustituye a la estereotaxia convencional acoplada al mamógrafo,
permite diagnosticar en siete minutos con una fiabilidad del 95 por
ciento.