La inestabilidad
de los cromosomas, así como la relación entre distintos tipos de
cánceres, como el de mama o próstata, y los factores hormonales ha
centrado el interés del debate de un encuentro internacional celebrado
en Valencia. En ambas enfermedades tumorales, la relación estrogénica y
androgénica podría ser decisiva, pero no hay que olvidar otros elementos
como los factores ambientales.
Los cánceres de mama y próstata han centrado el IV Simposio
Internacional sobre Carcinogénesis Hormonal, que se ha celebrado en
Valencia bajo la organización del Centro Médico Universitario de Kansas,
en Estados Unidos, el Instituto Valenciano de Oncología (IVO) y el
Departamento de Patología de la Universidad de Valencia. Entre otras
cuestiones, se han presentado los resultados de algunos ensayos clínicos
en fase II y III, como, por ejemplo, el de las nuevas drogas inhibidoras
de la aromatasa, los tratamientos con tamoxifeno, el inhibidor del
receptor estrógeno alfa de la membrana celular en el cáncer de mama, así
como las novedades en los estudios sobre los receptores de andrógenos,
claves en el tratamiento del cáncer de próstata. También se ha resaltado
la importancia del desarrollo del mapa genómico en la lucha contra dicha
patología.
La relación cáncer-hormonas queda retratada en la epidemiología
oncológica, ya que los cánceres más frecuentes son el de mama y el de
endometrio/ovario en la mujer, y el de próstata en el varón. A ello hay
que añadir otros tipos -tiroides, suprarrenal o riñón- en los que el
factor hormonal desempeña también un papel determinante.
Cáncer-hormonas
|
|
|
Antonio Llombart, de la Fundación IVO, junto a
Sara Antonia Li y Jonathan J. Li.
FOTO: Eduardo González. |
|
Antonio Llombart-Bosch, presidente de la
Fundación IVO y coorganizador del simposio, ha señalado que, aparte de
los estudios, lo importante de las jornadas ha sido "la actualización e
intercambio de conocimientos". Sobre el cáncer de mama ha señalado que
"se han analizado una serie de relaciones entre los factores hormonales,
la inestibilidad genética de los tumores y la iniciacion y progresión
neoplásica, así como las relaciones entre la exposición hormonal y el
riesgo de cáncer de mama según la histología de la neoplasia".
También ha destacado el papel de los
receptores, tanto de estrógenos como de progesterona, en relación con el
cáncer de mama y los dos grandes grupos de receptores estrogénicos: alfa
y beta. "Otro aspecto analizado ha sido el de los marcadores nucleares.
Fundamentalmente se ha estudiado el c-myc, uno de los oncogenes y
conductores de inestabilidad genómica, y a nivel de la membrana y del
núcleo, las ciclinas y las cadherinas, sobre todo la E, relacionada con
los mecanismos de adhesión celular en los carcinomas ductales de la
mama". Asimismo, se ha debatido el problema de la amplificación del
centrosoma y la inestibilidad de los cromosomas nucleares.
En próstata, se han perfilado una serie de mecanismos moleculares sobre
su patogenia y la influencia de los andrógenos en su etiología. "Existen
nuevos marcadores que sirven para poner en marcha el diagnóstico, tanto
precoz como más avanzado, del cáncer de próstata, y mecanismos para
controlar el crecimiento de las células neoplásicas".
Sobre el cáncer de endometrio, ovario y colon, Llombart ha dicho que "se
han destacado los últimos estudios que muestran que el cáncer de colon
no sólo se deriva de procesos relacionados con la alimentación, sino
también de factores hormonales que podrían estar implicados en el
mecanismo y en su génesis o inhibición".
Desplazamiento
Sara Antonia Li, coorganizadora del evento y profesora de Investigación
del Departamento de Farmacología, Toxicología y Terapéutica del Centro
Médico Universitario de Kansas, en Estados Unidos, ha resaltado que,
respecto al cáncer de mama, "los inhibidores de la aromatasa
probablemente vayan a sustituir al tamoxifeno, que puede llegar a
producir cánceres secundarios, como el de endometrio".
Sobre el de próstata, ha señalado que "el camino pasa por analizar los
cambios que se producen en los receptores de andrógenos y ver cuál es la
forma más adecuada de detener su acción". Ha insistido en la importancia
del desarrollo del mapa genómico en la lucha contra el cancer, ya "que
ha permitido establecer algunas conexiones. También se ha podido
analizar la inestabilidad de los cromosomas, ya que hay más información
en algunos de ellos y, por esto, activan ciertos genes y apagan otros".
Este cuarto simposio internacional sobre Carcinogénesis Hormonal recoge
el testigo de otros en los que sus actuales coordinadores, los oncólogos
Sara Antonia Li y Jonathan J. Li, de la Universidad de Kansas, cuentan
con una experiencia de más de treinta años analizando las relaciones
entre las hormonas, en especial los derivados naturales y sintéticos de
los estrógenos en relación con el cáncer de riñón del hamster dorado
sirio y con el cáncer de mama en la rata de la cepa ACI.
Sus dos proyectos de investigación actuales más destacados y sufragados
con ayuda del Instituto Nacional de la Salud de Estados Unidos son la
citogenética molecular de las neoplasias renales inducidas por
estrógenos y la inestabilidad genómica en el cáncer de mama inducida por
estrógenos