Detectar los tumores en fases tempranas podría aumentar la supervivencia hasta el 80% y podría reducir los costes sanitarios hasta cuatro veces. Un 10-20% de los afectados no fuma.

   La doctora Pilar Garrido, frente al Hospital Ramón y Cajal (Fotografía de ABC)
![[SEAP-IAP]](/images/stories/imagenes/logo/logoweb.png)
