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A propósito de un caso, carcinoma neuroendocrino bronquial bien diferenciado en paciente pediátrico.

Autor/es
MF Latouche Arias (1), M Llavador Ros (2), A Fernández Vega (2), MJ Guarín Corredor (2), C López Valdivia (2), E Jiménez Herrero (2), M González Matea (2), JD Cardona Henao (2), FJ Vera Sempere (2)
(1) Hospital Politécnica la Fe, (2) Hospital La Fe
mafelatouche@hotmail.com
Orden de Presentacion
102
Fecha de Presentacion
Viernes 17 11:30 a 12:00 Sesión I
Pantalla
10

Introducción

Los carcinomas neuroendocrinos bien diferenciados (tumor carcinoide), se consideran neoplasias malignas de bajo grado y constituyen un 1-2% de los tumores pulmonares. Ocurren con igual frecuencia en hombres y mujeres y la edad media de aparición son los 55 años. Pueden aparecer en niños y adolescentes, donde es el tumor bronquial más frecuente. Presentamos un caso de una adolescente de 12 años con un carcinoma neuroendocrino bien diferenciado bronquial que presentó múltiples metástasis en su evolución.

Materiales y métodos

HISTORIA CLÍNICA Paciente 12 años de edad diagnosticada de Carcinoma neuroendocrino bien diferenciado de bronquio intermediario y lóbulo medio e inferior derecho, con posterior desarrollo de metástasis óseas, hepáticas y aumento del tamaño hipofisiario.

Resultados

El estudio histológico revela proliferación celular de alta densidad constituída por células uniformes de mediano tamaño. Las células poseen un núcleo redondo u oval, con cromatina en grumos y nucleolo inaparente. El citoplasma se encuentra mal delimitado y es claro y eosinófilo. Las células se disponen en nidos delimitados por finos tractos fibrosos con pequeños vasos. La actividad mitótica es baja. No se observa necrosis ni pleomorfismo celular.

Conclusiones

Pese a tratarse de un carcinoma neuroendocrino bien diferenciado ha presentado metástasis durante su evolución refractarias a distintas líneas de tratamiento. No obstante, y a pesar de lo anteriormente descrito, se trata de un tumor de comportamiento atípico dada la larga evolución sin progresión de la enfermedad, permaneciendo la paciente asintomática y realizando una vida normal. Por todo ello, y dado que el pronóstico de esta neoplasia es difícil de establecer, con amplia variabilidad en la supervivencia, se recomienda seguimiento de la paciente para el mantenimiento de su calidad de vida.