Dificultades y problemas en el diagnóstico histológico de la patología mamaria

En el diagnóstico histológico de la patología mamaria, generalmente nos encontramos con procesos bien conocidos, generalmente ya sistematizados y que no suelen causar problemas al patólogo con conocimientos actualizados. Pero aun lesiones que pueden considerarse clásicas, plantean interrogantes a veces con trascendencia, habiendo otras, que por su menor frecuencia o falta de sistematización suponen importantes dificultades en su diagnóstico o interpretación.

La pregunta clave que nos planteamos ante una lesión mamaria es si representa un proceso hiperplásico o neoplásico: ¿Qué diferencias hay entre una hiperplasia usual y una atípica y entre esta y un carcinoma ductal in situ?. Por otra parte hay formas especiales de hiperplasia usual que deben ser recordadas e hiperplasias atípicas, que por asentar en otros procesos pueden tener una apariencia o significación particular.

Hay una diferenciación celular mamaria, el cambio apocrino, hiperplásico o neoplásico, que puede y suele plantear importantes problemas diagnósticos, especialmente en las lesiones del tipo de la adenosis apocrina atípica.

Punto clave de la patología mamaria es la consideración de un carcinoma como no invasivo, de tipo ductal in situ y la valoración de fenómenos de microinfiltración. Menor importancia biológica, aunque sí para el diagnóstico diferencial tiene la identificación de algunos tipos especiales de carcinoma ductal in situ.

Tradicionalmente se han separado el carcinoma tipo ductal del tipo lobulillar, pero ¿es siempre posible esta distinción? ¿Representa la variante pleomórfica del carcinoma lobulillar infiltrante un tipo de neoplasia particular?.

Lesiones especialmente difíciles de valoración, por la imposibilidad de determinar su naturaleza mediante el estudio mamográfico o citológico, son las cicatrices radiales y lesiones esclerosantes complejas, que pueden representar procesos hiperplásicos o neoplásicos cuestionándose su propia naturaleza preneoplásica.

La diferenciación mioepitelial es una constante en los procesos hiperplásicos mamarios, pero puede aparecer también en los neoplásicos bien en forma única o en el seno de una doble diferenciación tumoral, epimioepitelial, dando lugar a un grupo de neoplasias aun mal sistematizadas, estando algunas de ellas relacionadas histogenéticamente con tipos tumorales mejor conocidos, como el carcinoma adenoide quístico o los carcinomas metaplásicos.

La participación miofibroblástica como componente celular estromal es un continuo en la patología mamaria, pero puede representar la celularidad predominante en algunos procesos reactivo-hiperplásicos y menos frecuentemente en neoplásicos.