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Tumores Epiteliales Primarios de la Glándula Lacrimal: Revisión de Casos Diagnosticados en el Hospital Universitario La Paz en 25 Años.

Autor/es
Goiburú-Chenú B, Rosell Alayza A, Rojas-Scheffer LA, Pozo Kreilinger JJ.
Departamento de Anatomía Patologica. Hospital Universitario La Paz.
belengoiburu@gmail.com
Orden de Presentacion
93
Fecha de Presentacion
Viernes 7, 17.15 - 17.45 h. Sesión II
Pantalla
5

Introducción

Los tumores de glándula lacrimal son poco frecuentes en la práctica quirúrgica de rutina, constituyendo un 5 a 25% de las lesiones ocupantes de espacio de la órbita, por lo que representan un desafío para el diagnóstico y el tratamiento. Se dividen generalmente en lesiones inflamatorias (55%), tumores epiteliales (28%), procesos linfoproliferativos (14%), tumores de partes blandas (3%) y tumores metastáticos muy infrecuentes. Los tumores epiteliales son benignos en un 55% de los casos y malignos en un 45%, siendo más frecuentes, el adenoma pleomorfo - AP (52%), el carcinoma adenoide quístico (25%), el carcinoma -ex- AP (9%) y el adenocarcinoma (7%).

Materiales y métodos

Los archivos del Departamento de Anatomía Patológica del Hospital Universitario La Paz han sido revisados en un periodo de 25 años (1988-2013) y se han seleccionado los casos diagnosticados como tumores epiteliales primarios de glándula lacrimal. Se ha revisado las características clínicas (edad y sexo de los pacientes, lateralidad y evolución) y patológicas (macro y microscópicas).

Resultados

Durante el periodo 1988-2013, se identificaron un total de 9 casos diagnosticados como tumores epiteliales primarios de glándula lacrimal, de los cuales 6 (66,6%) casos fueron benignos y 3 (33.3%) casos fueron malignos. Todos los casos de tumores benignos fueron diagnosticados como adenoma pleomorfo (AP), con una edad media de presentación al diagnóstico de 42 años e igual distribución por sexo. Todos estaban bien delimitados y encapsulados, a excepción de uno de los casos que presentó una recidiva local. Entre los tumores malignos, el adenocarcinoma fue el más frecuente (n=2, 67%), con una edad media de presentación al diagnóstico de 56 años, ambos de sexo masculino. Uno de los casos infiltra órbita y ambos párpados con metástasis en ganglios linfáticos cervicales y el otro caso infiltra hueso adyacente. El otro tumor maligno diagnosticado fue un carcinoma adenoide quístico (n=1, 33%) de patrón preferentemente sólido, en un hombre de 24 años. Presentó dos episodios de recidiva en dos años consecutivos, con infiltración ósea, de partes blandas y piel adyacente. No se identificaron casos de bilateralidad.

Conclusiones

En el presente estudio, la incidencia de tumores benignos fue ligeramente más elevada que lo reportado en la literatura. Entre los tumores malignos, el adenocarcinoma fue el más frecuente. La histopatología del tumor y el estadío clínico al momento del diagnóstico son los factores pronósticos más importantes.