Atrás

Leucemia neutrofílica crónica. Una neoplasia mieloproliferativa infrecuente

Autor/es
Karen Villar Zarra(1), Cristina Muñoz Linares(2), Anabel de Hita Santabaya(1), Itziar Eraña Tomás(1), Santiago Nieto Llanos(1). (1) Servicio de Anatomía Patológica y (2) Servicio de Hematología Hospital Universitario del Henares. Coslada – Madrid.
Hospital Universitario del Henares
karenvillar@hotmail.com
Orden de Presentacion
34
Fecha de Presentacion
Viernes 6, 17:15 - 17:45 h. Sesión II
Pantalla
5

Introducción

La leucemia neutrofílica crónica (LNC) es una neoplasia mieloproliferativa infrecuente, BCR-ABL(-) y definida por la WHO por un aumento sustancial de neutrófilos con <10% de células inmaduras(1) e hipercelularidad de la médula ósea a expensas de neutrófilos maduros. La incidencia real es desconocida, sin embargo se han publicado aproximadamente unos 200 casos(2,3). La célula de origen no se conoce, sin embargo se cree que se trate de una "stem cell" con potencial restringido de linaje. Clínicamente suele cursar con esplenomegalia que puede acompañarse de hepatomegalia, con afectación de sangre periférica y medula ósea en todos los casos. En trabajos recientes se han encontrado mutaciones de CSF3R como criterio diagnóstico de LNC(1) y como factor predictor de respuesta a determinados tratamientos(4). Es importante realizar un buen diagnóstico diferencial, para lo cual otras mutaciones como SETBP1 pueden ayudar en la distinción de la LNC de otras condiciones que cursan con neutrofilia reactiva(1) y de la leucemia mieloide crónica atípica (aCML)(5). Se han reportado casos ocasionales con mutación de JAK2(3). La supervivencia es variable con un rango de 6m a 20a y la fase de aceleración cursa con neutrofilia refractaria, transformación blástica y empeoramiento de la organomegalia(2).

Materiales y métodos

Presentamos el caso de un varón de 68 años de edad, ex fumador y ex bebedor importante, con hipercolesterolemia y DM que ingresa a nuestro centro por cuadro de suboclusión intestinal. Para el momento del ingreso, muestra hepatoesplenomegalia, >25mil leucocitos (38.490 Leu), >80% segmentados, <10% granulocitos inmaduros, Hb 14.1g/dl y 589mil plaquetas. Se realiza reordenamiento BCR/ABL y PDGFRA, ambos negativos y mutación JAK2 que resulta positivo. En el frotis de sangre periférica se observa marcada mielemia sin aumento significativo de blastos. El aspirado medular muestra patrón de maduración granulocítica normal, sin signos concluyentes de mielodisplasia y sin hallazgos patológicos en el resto de las series. La biopsia de médula ósea es marcadamente hipercelular, a expensas de neutrófilos maduros, los megacariocitos presentan cierta tendencia a la agrupación pero sin rasgos definitivos de displasia. Se identifican nidos eritroides dispersos por el parénquima con focos de hemopoyesis intravascular. No se observan depósitos férricos, sin embargo la trama reticulínica se encuentra aumentada con evidencia de frecuentes intersecciones (MF2 - EUMNET / WHO). Las trabéculas óseas presentan ligero engrosamiento sin alteraciones significativas. Se realiza estudio inmunohistoquímico con CD34 que pone de manifiesto un aumento de los vasos en el parénquima sin observarse incremento de blastos.

Resultados

Nuestro paciente cumple con los criterios diagnósticos de LNC de la WHO, por lo que hemos solicitado el estudio CSF3R y SETBP1 siguiendo la literatura mas reciente para disponer de todas alternativas terapéuticas posibles. Queremos aportar un caso de una patología infrecuente, con hallazgos igualmente poco frecuentes como la presencia de JAK2 y el reforzamiento reticulínico.

Conclusiones

El principal diagnóstico diferencial de esta entidad, es la neutrofilia reactiva y otras neoplasias como la LMC, la LMCa y la leucemia mielomonocítica crónica (LMMC). El dato histopatológico más importante a destacar en la médula ósea como orientación diagnóstica es la hipercelularidad con llamativo predominio de neutrófilos maduros, sin presencia de rasgos de displasia. Es muy importante excluir neoplasias subyacentes o discrasias de células plasmáticas. Igualmente debe identificarse la célula proliferativa y descartar la presencia de displasia, valorar datos como el porcentaje de blastos, la morfología megacariocítica y establecer el estado de los reordenamientos BCR-ABL, PDGFRA, mutaciones de JAK2, CSF3R y SETBP1. BIBLIOGRAFIA: 1) Yajuan Cui et al. CSF3R. SETBP1 y CALR mutations in chronic neutrophilic leukemia. Journal of Hematology & Oncology. 2014, 7:77. 2) Jason Gotlib et al. The new genetics of chronic neutrophilic leukemia and atypical CML: Implications for diagnosis and treatment. Blood. 2013; 122 (10): 1707-11. 3) James Vardiman and Elizabeth Hyjek. World Health Organization Classification, Evaluation, and Genetics of the Myeloproliferative Neoplasm Variants. Hematology. Am Soc Hematol Educ Program. 2011; 2011:250-6 4) Manja Meggendorfer et al. Specific molecular mutation patterns delineate chronic neutrophilic leukemia, atypical chronic myeloid leukemia, and chronic myelomonocytic leukemia. Haematologica. 2014; 99:e244-6. 5) Sa A. Wang et al. Atypical chronic myeloid leukaemia is clinically distinct from unclassifiable myelodysplastic/mieloproliferative neoplasms. Blood. 2014; 123 (17): 2645-51