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Hemangioblastoma: Revisión de 10 años

Autor/es
AI De Hita Santabaya (1), E Prieto Sanchez (2), A Moreno Ramos (2)
(1) H.R.U. Carlos Haya, (2) H.R.U.Carlos Haya
cuikel@hotmail.com
Orden de Presentacion
156
Fecha de Presentacion
Viernes 17 16:40 a 17:10 Sesión II
Pantalla
5

Introducción

Los hemangioblastomas son tumores benignos vascularizados de etiología desconocida que tienen mayor prevalencia en el sexo masculino y se pueden presentar a cualquier edad. Se localizan fundamentalmente en el cerebelo y son raras las localizaciones supratentorial y en el sistema nervioso periférico.

Materiales y métodos

Se ha seleccionado una serie de 34 hemangioblastomas diagnosticados desde el año 2000 al 2010 en nuestro hospital, recogiendo la edad de presentación de los pacientes, el sexo y la localización de las lesiones. A todos los casos se les ha realizado las técnicas inmunohistoquímicas: CD10, EMA, Vimentina, S-100 y queratina.

Resultados

La distribución por sexos fue equitativa (50% mujeres y 50% hombres). La edad de presentación se encuentra entre 15 y 72 años sin observarse ningún pico de mayor incidencia. El 82% de los casos se localizaron en el cerebelo, y el resto en región temporoparietal, supratentorial, bulbo raquídeo, cuarto ventrículo y a nivel intrarraquídeo intradural lumbar (un caso en cada una de las localizaciones). Histológicamente estos tumores están constituidos por dos componentes, una red anastomótica de delicados capilares con positividad para CD31 y CD34, y células estromales con citoplasmas vacuolados o espumosos que pueden presentar atipia nuclear sin ningún valor diagnóstico que constituyen el componente tumoral, presentando positividad para vimentina y negatividad para EMA y CD10.

Conclusiones

Los hemangioblastomas se desarrollan a cualquier edad y coincidiendo con literatura, en nuestra serie de casos la localización más frecuente es el cerebelo, aunque observamos otras localizaciones menos habituales como en región temporoparietal, supratentorial, bulbo raquídeo, cuarto ventrículo y a nivel intrarraquídeo intradural lumbar (un caso en cada una de las localizaciones). El tratamiento definitivo es la escisión quirúrgica siendo su pronóstico muy bueno, asociado a una mínima morbilidad y a una mortalidad del 2%.