Atrás

Enfermedad de Chagas cerebral en paciente VIH.

Autor/es
Mª José González Fernández, Eduardo Alcaraz Mateos, Susana López Celada, Artemio Paya Romá, Sergio Javier Reus Bañuls, Nacho Aranda López
Hospital General Universitario de Alicante, Servicio de Anatomia Patológica
majogf83@hotmail.com
Orden de Presentacion
102

INTRODUCCIÓNLa enfermedad de Chagas o tripanosomiasis americana es una parasitosis endémica de América Latina causada por el protozoo Tripanosoma cruzy y transmitida por insectos, vía parenteral (transfusiones/ADVP) e incluso materno-fetal. La clínica habitual en su fase crónica es la visceromegalia y la miocardiopatía dilatada. La reactivación de la enfermedad puede darse en pacientes inmunocomprometidos. La afectación cerebral en nuestro medio es excepcional, por lo que el diagnóstico puede ser difícil. CASO CLÍNICOVarón de 48 años de origen argentino y situación de indigencia, con clínica de astenia, cefalea holocraneal y visión borrosa que por imagen presenta LOEs en hemisferio cerebral derecho sospechosas de metástasis. Durante su ingreso se diagnostica infección por VIH, estadio B3 y se incluye la toxoplasmosis en el diagnóstico diferencial. La biopsia diagnóstica demuestra parénquima cerebral con necrosis e inflamación crónica y presencia de numerosos macrófagos con parásitos intracelulares. Tras correlación clinico-patológica y serológica para T. cruzi (IFI y ELISA positivos) se realiza diagnóstico de tripanosomiasis cerebral.DISCUSIÓNLa enfermedad de Chagas es endémica de América Latina, pero al igual que otros procesos, los movimientos migratorios hacen posible su aparición en nuestro medio. La historia clínica, incluyendo origen y nacionalidad del paciente así como los datos epidemiológicos (viajes, etc.) son de gran importancia. En el caso de la E. de Chagas, eldiagnóstico diferencial debe realizarse principalmente con la toxoplasmosis, ya que se trata de la parasitosis cerebral más frecuente en nuestro medio, así como con otros procesos como linfoma y leucoencefalopatía multifocal. En resumen, la combinación de los datos obtenidos en la biopsia y los serológicos permite el diagnóstico.